Las redes sociales para restaurantes son el escaparate que más gente ve antes de decidir dónde cena. Y sin embargo, la mayoría de locales las lleva como quien cuelga un cartel: cuando se acuerda y con lo que tiene a mano.
Aquí va lo que hemos visto funcionar llevando asadores, obradores y hamburgueserías, y lo que consume horas sin devolver una sola reserva.
Por qué la hostelería juega otro partido
En casi cualquier sector el contenido busca que te recuerden dentro de unas semanas. En un restaurante busca que alguien decida esta noche, y esa diferencia lo cambia todo.
Tu cliente potencial vive a quince minutos, decide con hambre y compara tres cuentas antes de reservar. Las redes sociales para restaurantes no compiten contra el resto de internet: compiten contra los dos locales de la misma calle.
Cien mil visualizaciones de gente de otra provincia valen menos que dos mil de tu radio de kilómetros. En hostelería el alcance sin cercanía no es una métrica, es un adorno.
El contenido que llena mesas
Después de bastantes cuentas de hostelería, los formatos que repiten resultado son siempre los mismos.
Fíjate en que ninguno depende de un equipo caro. Dependen de estar en el local cuando pasa algo, que es justo lo que un community manager en remoto no puede hacer.
¿Te falta quien lo grabe?
Vamos a tu local, grabamos y editamos. Tú sigues en la cocina.
Lo que es perder el tiempo
Fuera
No devuelve nada- Frases motivacionales y felicitar días mundiales
- Fotos de banco de imágenes que no son tu plato
- Sorteos con requisitos imposibles
- Copiar el audio viral sin relación con tu local
- Publicar solo cuando hay oferta
Dentro
Sí devuelve- Producto real grabado en tu cocina
- Responder mensajes el mismo día
- Contenido pensado para tu radio de kilómetros
- Ficha de Google cuidada y con reseñas frescas
- Reservar en dos toques desde el perfil
Muchos locales invierten en contenido y luego tardan dos días en contestar un mensaje directo. Quien pregunta si hay mesa para esta noche no espera hasta pasado mañana: cena en otro sitio. Antes de gastar en creatividad, arregla la respuesta.
Cada cuánto publicar
No hay un número mágico, pero sí un mínimo por debajo del cual la cuenta se apaga. Esto es lo que solemos plantear según el tipo de local.
Una sola sesión de grabación al mes da material de sobra para cualquiera de esos ritmos. El problema casi nunca es la falta de ideas, es no tener el material grabado.
Qué métricas importan
El único número que se convierte en dinero. Míralo antes que ningún otro.
Filtra por ubicación. Alcance lejano es alcance que no cena contigo.
La intención más caliente que existe. Y la más fácil de desperdiciar.
Alimentan la ficha de Google, que es donde busca quien no te conoce.
Guardar un sitio es decir «aquí vamos». Predice mejor que los likes.
La que menos importa. Sube sola cuando el resto va bien.
La ficha de Google merece capítulo aparte, porque en hostelería local pesa tanto como las redes. Tienes la documentación oficial en el soporte de Perfil de Empresa de Google, y los datos del peso real del sector en la estadística del INE.
Te miramos tu local gratis
Revisamos tus redes, tu ficha de Google y tu web, y te decimos qué está frenando las reservas. En 48 horas y sin compromiso.
Pedir auditoría gratisPreguntas frecuentes
Instagram sigue siendo el escaparate donde la gente comprueba si un sitio le convence. TikTok da alcance nuevo. Lo razonable es grabar una vez y publicar en los dos.
Para la carta y la web, sí. Para el día a día, no: el vídeo grabado en el momento funciona mejor que la foto perfecta, porque parece real.
Traen seguidores que van a lo gratis y se marchan. Si haces uno, que el premio sea tu producto y el requisito, venir al local.
En hostelería local, sí, y con presupuestos pequeños. Segmentando por kilómetros alrededor del local el coste por reserva suele salir muy bajo.
Es lo normal cuando llevas un local. Lo puedes delegar entero: lo explicamos en marketing para restaurantes.