La pregunta que más nos hacen: «¿dónde meto mis primeros 500 € de publicidad?». La respuesta depende de tu negocio, tu público y tus objetivos, pero hay criterios claros para decidir sin jugártela.
Aquí comparamos Google Ads y Meta Ads con datos de campañas que gestionamos en publicidad online. Presupuestos reales, costes de España y recomendaciones por sector.
La gran diferencia: intención o interrupción
Antes de mirar números hay que entender la diferencia de fondo entre las dos plataformas. Es lo que decide dónde invertir.
Google Ads
Marketing de intención- El usuario busca activamente lo que vendes
- Alta intención de compra o contratación
- Apareces justo cuando te necesitan
- Pago por clic basado en pujas
- Búsqueda, Shopping, Display y YouTube
Meta Ads
Marketing de interrupción- Tú eliges a quién impactar por intereses y datos
- Ideal para generar demanda y notoriedad
- Apareces en el feed sin que te busquen
- Coste por clic y por mil generalmente más bajos
- Facebook, Instagram, Messenger y Audience Network
Google Ads captura demanda que ya existe: gente buscando tu producto. Meta Ads crea demanda nueva: llega a quien encaja con tu perfil pero todavía no te busca. Las mejores estrategias usan las dos.
Cómo funciona cada plataforma
Google Ads: el rey de la intención
Google Ads funciona con un sistema de pujas por palabras clave. Cuando alguien busca «fontanero urgente», los anunciantes que pujan por esos términos compiten por aparecer arriba.
Anuncios de texto en los resultados. El formato más efectivo para captar a quien quiere comprar ya.
Ficha con foto, precio y tienda. Imprescindible para ecommerce: enseña el producto en el propio buscador.
Banners en millones de webs asociadas. Su sitio natural es el remarketing y la notoriedad, con clics muy baratos.
Vídeo antes o durante los contenidos. Muy potente para dar a conocer, y solo pagas si ven una parte o interactúan.
Meta Ads: segmentación quirúrgica
Meta funciona por audiencias. En vez de esperar a que alguien busque, defines tú quién ve el anuncio: edad, ubicación, intereses, comportamiento, públicos similares o remarketing.
Anuncios que se integran en el scroll. El formato más versátil: imagen, carrusel o vídeo. Aquí la creatividad lo es todo.
Vertical a pantalla completa. Ideal si tu marca tiene contenido visual potente y público joven.
Formularios dentro de la propia app. El usuario no sale de Instagram. Perfecto para captar contactos de servicios.
Campañas automatizadas de catálogo. Meta decide qué producto enseñar a quién. Muy eficiente cuando hay volumen.
Comparativa detallada
Costes reales por sector
Estos son los rangos de coste por clic que vemos en las campañas que gestionamos. Varían según competencia, calidad del anuncio y segmentación, así que tómalos como referencia, no como tarifa.
El coste real depende de tu nivel de calidad en Google, de la relevancia creativa en Meta, de la competencia en tu zona y de la estacionalidad. Dos negocios del mismo sector pueden pagar el doble o la mitad según cómo tengan montada la cuenta.
Cuándo elegir Google Ads
Cuándo elegir Meta Ads
La estrategia ganadora: combinar las dos
Por nuestra experiencia gestionando campañas de publicidad, los mejores resultados llegan cuando Google y Meta trabajan juntas en la misma estrategia, no por separado.
Meta arriba para descubrimiento, remarketing cruzado en medio y Google Búsqueda abajo para recoger la intención generada.
En servicios, 70 % Google y 30 % Meta. En ecommerce suele invertirse la proporción.
Quien te encuentra en Google y no convierte lo recuperas en Instagram, y al revés. Circuito cerrado.
Las keywords que mejor convierten te dicen qué mensaje usar en Meta. Las audiencias que rinden te dicen qué keywords atacar.
¿Montamos la estrategia combinada?
Gestionamos campañas desde 300 €/mes de inversión.
Errores que debes evitar
Estos son los fallos que más dinero se llevan por delante en las cuentas que auditamos. Ninguno es difícil de evitar.
Sin el seguimiento configurado estás gastando a ciegas. Es lo primero que hay que dejar montado.
Cinco millones de personas con 200 € al mes no lleva a ningún lado. Segmenta y reduce.
El anuncio lleva a la home y el usuario no encuentra lo prometido. Cada campaña necesita su página.
Un solo anuncio y a esperar. Necesitas dos o tres variantes de creatividad y copy desde el principio.
Si vendes calzado de lujo y no excluyes «barato», pagas clics de gente que nunca te va a comprar.
Con 50 € al mes en un sector competido no se consigue nada. Mejor no invertir que invertir a medias.
Y el séptimo, el más común: montar la campaña y no volver a mirarla. Hay que revisar cada semana, ajustar pujas, pausar lo que no rinde y escalar lo que sí.
¿Te auditamos las campañas?
Miramos lo que tienes montado, te decimos qué está tirando dinero y te proponemos un plan. Gratis y en 48h.
Auditoría gratisPreguntas frecuentes
Para servicios locales conviene empezar por Google Ads, porque el usuario busca activamente. Meta complementa muy bien con remarketing y notoriedad en la zona. Si vendes producto en tienda física, Meta funciona bien para atraer tráfico.
En Google Ads, un mínimo realista son 300 € al mes, e idealmente entre 500 y 1.000. En Meta, unos 200 €, idealmente entre 400 y 800. Con menos, el algoritmo no reúne datos suficientes para optimizar.
Puedes, pero la curva de aprendizaje es real. Los errores típicos suelen costar más que la gestión profesional. A partir de 500 € al mes de inversión, delegarlo casi siempre compensa. Lo vemos en publicidad online.
Las campañas de búsqueda pueden generar conversiones desde el primer día, pero hacen falta de dos a cuatro semanas para que las pujas se estabilicen. Display y YouTube necesitan más margen.
Sí. Los costes han subido respecto a hace unos años, pero sigue siendo la plataforma más eficiente para notoriedad, captación de contactos y remarketing. La clave está en tener buenas creatividades.
La combinación. Google Shopping para capturar búsquedas de producto y Meta para descubrimiento y remarketing. Si aún estás montando la tienda, empieza por tienda online.