Nadie se plantea un rediseño web porque sí. Se plantea cuando la página deja de traer clientes, cuando da vergüenza enseñarla o cuando cada cambio pequeño se convierte en un problema.
Aquí van las siete señales que nos encontramos siempre, qué se arregla primero y cómo cambiar la web sin tirar por la borda el posicionamiento. Aviso: no siempre hace falta rehacerlo todo. A veces con tres arreglos se resuelve.
Las 7 señales
Comprueba la velocidad y la experiencia real de tus visitas con las Core Web Vitals y mira tus datos de Search Console. Con dos números encima de la mesa, la conversación cambia por completo.
¿Rediseño completo o solo retoques?
Esta es la pregunta que ahorra dinero. Nuestra regla es sencilla: si la base técnica aguanta, se retoca; si la base está rota, se rehace.
Textos flojos, imágenes antiguas, formularios mal puestos o falta de llamadas a la acción.
Estructura confusa, plantilla abandonada, imposible de editar o web no adaptada a móvil.
Home nueva y páginas de servicio replanteadas, manteniendo el resto tal cual está.
Si lo que te frena es el presupuesto, te aclarará bastante nuestro artículo sobre cuánto cuesta una página web, donde explicamos de qué depende cada horquilla.
Una web bonita que no convierte es un folleto caro. Y encima, uno que nadie te ha pedido.
Cómo no perder el SEO por el camino
Aquí es donde se producen los desastres. Cambiar la web sin plan de migración puede costarte meses de posicionamiento, así que este bloque no es opcional.
Las buenas prácticas están recogidas en la guía de Google Search Central. Y si tu negocio depende de tu zona, revisa después el SEO local.
Después de un rediseño es normal ver una caída de tráfico durante unas semanas. Lo anormal es que a los tres meses siga por debajo. Lo explicamos en cuánto tarda el SEO en dar resultados.
¿Toca rediseño o solo un apaño?
Miramos tu web, te decimos qué falla de verdad y si te compensa rehacerla o arreglar cuatro cosas. Sin vendértelo por vendértelo.
Ver diseño webPreguntas frecuentes
No hay una cifra mágica. Lo sensato es revisarla cada año y actuar cuando aparezcan varias de las señales de arriba, no cuando toque por calendario.
Sí. El dominio y el correo se conservan siempre. Solo cambia el contenido y, en algunos casos, el alojamiento.
No. Se trabaja en un entorno de pruebas y el cambio se hace en el momento de publicar, normalmente fuera del horario comercial.
Sin problema. Solo necesitamos los accesos al alojamiento y al dominio. Si no los tienes, te ayudamos a recuperarlos antes de empezar.